Inestabilidad y abstencionismo se avizoran en elecciones “estilo Honduras”

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Tegucigalpa – Las aguas turbulentas de la política en Honduras y la percepción general de la población sobre el panorama preelectoral en el país, no dista mucho de la opinión de los expertos en el tema sociopolítico, quienes comparten que, a pocos días de las elecciones primarias, persiste un ambiente conflictivo que requiere cambios urgentes en el marco de una crisis sanitaria y la expectativa de reconstrucción del país tras el paso de dos huracanes y las pugnas que ponen en relieve entre políticos que ponen  en relieve la debilidad institucional.

La aparente polarización entre los comisionados del Consejo Nacional Electoral (CNE), respecto a la forma centralizada o no con que se contarán los votos y se sabrá de los resultados en los procesos internos de las tres principales fuerzas partidarias (Partidos Liberal, Nacional y Libre), muestra a una clase política anclada en las viejas prácticas, sin vislumbrar el real robustecimiento democrático.

Luis León, director del Instituto Holandés para la Democracia Multipartidaria (NIMD). 

Para el director ejecutivo del Instituto Holandés para la Democracia Multipartidaria (NIMD), Luis León, “el panorama político es algo conflictivo, con cierta paz relativa por algunos acuerdos políticos alcanzados y consolidados, pero todavía con la dificultad de que otros no se consolidarán entonces políticamente seguiría pensando y viendo una inestabilidad política enmarcada especialmente a la Ley Electoral”.

La clase política y la institucionalidad no logra generar confianza en la población lo que derivará nuevamente en un alto grado de abstencionismo y que se repita un proceso electoral de muy baja calidad, añade.

Recordó que en el 2017 un 50% de los electores habilitados no votaron lo que representa el mismo porcentaje de abstencionismo del padrón electoral, y “para 2021 se ve un panorama similar, dado el desinterés que tiene la ciudadanía en la política, en los partidos y el desencanto que tienen las acciones políticas, porque estas no solventan problemas sociales”.

Prosiguió exponiendo que la población se detiene para ir a las urnas porque siente que su voto no se respeta y no hay confianza en las instituciones electorales, pues no se han dado las reformas que se proponían en esa línea.

“Entonces es preocupante porque la gente probablemente se mantenga en un alto nivel de abstencionismo y eso no viene a abonar tomando en cuenta que el actual presidente fue electo por el 32% de los votos válidos, es decir el otro 70% de los votos válidos no votó por él, y si sumamos el abstencionismo, el 50%, básicamente su porcentaje de gobierno está avalado por el 14 y 15% del padrón electoral”, sostuvo.

Priva la incertidumbre, pero el proceso electoral debe llevarse a cabo

Tras la aprobación del presupuesto y el llamado a elecciones, en Honduras  sigue la incertidumbre, de acuerdo a los conocedores, y prevalece la desconfianza en las instituciones debido a que el  Consejo Nacional Electoral fue construido políticamente,  igualmente se  organizó un Tribunal de Justicia Electoral , que  hasta hace muy poco no tenía presupuesto y recién está empezando a organizarse logísticamente pero no tienen ley; y  una Unidad de Política Limpia endeble para garantizar la fiscalización de los procesos de campaña electoral.

También hay un Registro Nacional de las Personas que está haciendo un esfuerzo, pero no logra la confianza debido a la compleja situación política que se vive. Por otro lado, a estas alturas aún no hay claridad con el sistema de transmisión de datos.

Políticos deben ver más allá de sus intereses

Efraín Díaz Arrivillaga

El analista político, Efraín Díaz Arrivillaga, anota que, si se va a ir al proceso de reactivación, transformación y reconstrucción del país, uno de los puntos principales que se necesita es un cambio en la clase política.

“La capacidad de llegar a acuerdos políticos en función de los que van más de intereses particulares es lo que está haciendo falta en Honduras, además esta clase política actual no está de acorde al tiempo” declaró el analista.

De acuerdo con Arrivillaga, las reformas políticas y una nueva Ley Electoral son las que se necesitan porque estas pueden consolidar un proceso democrático, que a estas alturas más bien ha retrocedido.

Sin embargo, es claro que el proceso debe llevarse a cabo, con todas sus limitaciones para que prevalezca la democracia.

El director ejecutivo del NIMD, Luis León, es del criterio que, en cuanto a un riesgo en las elecciones se suspendan,  no hay fundamentos sólidos para pensar que estas puedan detenerse, en cuanto al punto que se ha manejado de forma pública que el proceso se podría atrasar por la declaratoria de emergencia por la crisis sanitaria, el analista anota que   Honduras siempre está en emergencia, y ese no sería un punto a tomar, y las experiencias de países como República Dominicana, Bolivia y Costa Rica, Ecuador, que han sacado procesos electorales demuestran que se puede hacer elecciones en tiempos de pandemia si se aplican protocolos de bioseguridad de manera efectiva.

“Entonces no veo realmente que haya un interés real siquiera de posponer las elecciones, creo que también la oposición no permitiría un movimiento de ese tipo, así que mientras no haya realmente mecanismos que obliguen a que éstos se detengan va a haber elecciones”.

Se requiere que al menos se termine el enrolamiento y haya un censo depurado

DE cara al proceso electoral general de noviembre próximo, entre los puntos más importantes para que los comicios se desarrollen, los analistas coinciden que mínimo se debe tener un nuevo censo electoral.

Se necesita un nuevo censo electoral que esté depurado y que las acciones del Congreso Nacional estén orientadas al cambio para tener unas votaciones bajo parámetros electorales confiables, pero en estos momentos no existe, lamentó Arrivillaga.

En esa misma sintonía Luis León, dijo que lo más importante sería terminar el censo y que el Consejo Nacional Electoral valide el mismo, así como un buen sistema de transmisión de datos.

Pero la coincidencia de los analistas también apunta a que más allá de la ley y del censo y temas que tienen que ver con reformas, más importante aún es el rol que juegan los partidos políticos, porque el gran problema es que los mismos partidos están delegando la responsabilidad en la institucionalidad, mientras Honduras, sigue siendo el único país del mundo donde las elecciones las ejecutan los partidos políticos y tiene las instituciones electorales en sus manos.

Diaz Arrivillaga, anota que Honduras, está siendo constantemente señalada con casos de corrupción, crimen organizado y narcotráfico lo que afecta mucho la imagen del país y principalmente a la clase política, porque la corrupción está ligada a la política.

Políticos, jueces y parte

Jorge Bueso Arias

En esos mismos términos se pronunció recientemente el reconocido banquero y empresario hondureño, Jorge Bueso Arias, quien dijo estar decepcionado de la clase política del país; “pareciera que todos los que participan de la misma sobre todo los dirigentes la ven como un negocio”.

“Están hablando de la institucionalidad, de cambiarla, pero no se trata de cambiarla sino de cambio en la persona y altas dirigencias, porque la institucionalidad en manos de corruptos de nada sirve”, puntualizó.

En este punto, se acentúa que los partidos políticos siguen siendo juez y parte en los procesos electorales, por ello cuando se habla de fraude, este se debe buscar dentro de los mismos partidos, ya que el día de las elecciones quienes están en las mesas y llenan las actas son miembros de los partidos políticos, reiteran los expertos.

Las campañas siguen siendo vacías

Por otra parte, los conocedores están de acuerdo en que el poco optimismo que podrían guardar algunos se ve diezmado cuando en las planillas van  los mismos de siempre, que llevan décadas haciendo poco o nada, pero siguen  en busca de mantener su curul en el Congreso Nacional, y otros que definitivamente no tendrán opción, y otro punto que acaba con las ganas de asistir a las urnas de la población son las campañas vacías de estos personajes que no van más allá de las mismas canciones con arreglos de carnaval.

En los últimos días se han visto claros ejemplos de la falta de propuestas y a cambio de estas, quedan los mismos argumentos de siempre el ataque feroz entre partidos y hasta entre los mismos.

En ese contexto a unos cuantos días de las elecciones primarias, no se puede esperar un proceso electoral con alta calidad técnica, solo se refuerza lo que ya afirmó la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuando en el 2017 señaló que los procesos electorales en Honduras son de baja calidad técnica, está vez el déficit tecnológico es involutivo.

Pero el llamado es también para la población, para que razone bien su voto y acuda a las urnas para fortalecer el proceso democrático del país, recordando que ejercer el sufragio es el principal mecanismo de participación ciudadana, y se debe mantener viva la esperanza de un cambio en el sistema que permita que el voto sea respetado.(