Tegucigalpa – La Asociación de Pacientes de Enfermos Renales de Honduras demandó este lunes que les mantengan las tres sesiones semanales de diálisis para seguir viviendo.

Karina Salinas, representante de los pacientes renales, lamentó que ellos solo representan un número para la empresa Diálisis de Honduras, y no son vistos como seres humanos.

“Los pacientes renales estamos unidos totalmente porque queremos nuestras tres diálisis a la semana, de cuatro horas cada una. Pedimos calidad perfecta, la empresa firma contratos con el gobierno para darnos buena calidad”, exclamó.

Denunció que la empresa proveedora del servicio médico está despidiendo al personal calificado, lo que va en detrimento a la calidad del servicio que reciben.

“Además, la empresa les está pidiendo a los enfermeros que padecen COVID que regresen a sus labores, eso no puede ser porque no podemos tener enfrente a un enfermero que tiene el virus y nos exponga a contraerlo”, indicó.

Remarcó que como pacientes de diálisis no pueden estar recibiendo tan distanciado el tratamiento.

En Honduras hay unos 3 mil 800 pacientes que reciben tratamiento de diálisis con la empresa en mención, de los que 700 lo hacen en Tegucigalpa.

Empresa se defiende

De su lado, la presidenta de Diálisis de Honduras, Patricia Molina, aceptó que el país vive una tragedia con la pandemia de COVID.

Manifestó que la empresa tiene 20 empelados en Tegucigalpa que están bajo sospecha de tener el COVID-19. “Incluso hay personas que tienen 30 días y no sabemos los resultados de los PCR, necesitamos saber quiénes pueden ya reincorporarse a sus labores”, dijo.

Molina citó que hay personal que ha estado laborando hasta 17 horas al día, una situación que no puede seguir, por lo que urgieron a las autoridades del IHSS que agilicen los resultados de las pruebas PCR practicadas al personal de la empresa.