Familiares, amigos y colegas lloran la partida del doctor Mario Ernesto Rivera Vásquez (66), a quien han catalogado como un hombre multifacético que deja un gran legado.

El destacado galeno y político falleció el sábado en una clínica capitalina, tras una serie de complicaciones en su salud.

Su velatorio se ha llevado a cabo en la Funeraria San Miguel Arcángel, en la colonia Alameda de Tegucigalpa, donde médicos, políticos y periodistas de varias generaciones, entre otras personas, han llegado para darle el último adiós.

Rivera Vásquez se desempeñó como regidor de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) y diputado de Francisco Morazán por el Partido de Innovación Nacional y Unidad (Pinu), en el periodo 2010-2014.

También fue catedrático de la Facultad de Ciencias Médicas en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) y un alto dirigente de la Federación de Estudiantes Universitarios de Honduras (FEUH).

Rivera Vásquez por más de 25 años dirigió el programa “El Médico y su Salud”, todas las mañanas por la emisora Radio América, donde hoy deja un gran legado a sus compañeros, amigos y pacientes que lamentan su deceso.

UN ICONO

El coordinador de noticias de esa casa de radio, Rodolfo Colindres, afirmó que fueron muchos años que el doctor Rivera Vásquez destacó hasta convertirse en un icono de la radiodifusión.

Rivera Vásquez, inició en la radio para sustituir el programa “Platicando con mi Barbero”, muy escuchado y difícil de sustituir, pero que bastó el carisma, amor al servicio de los demás y sus conocimientos médicos para ganarse a los radioescuchas.

“Teníamos un vacío de un programa médico y de inmediato el doctor ganó ese puesto, y genera una ventana que después fue imitada por otros medios. Se ganó el cariño de la gente”, aseveró Colindres.

Según Colindres, el doctor fue un hombre con muchas virtudes que desde muy temprano iniciaba su día con la intención de servir a quienes le buscaban.

La vela del doctor Mario Rivera Vásquez se ha llevado a cabo en la Funeraria San Miguel Arcángel y su sepelio será hoy en el cementerio de la aldea Las Casitas, Distrito Central.

“Él abrió una puerta, deja un gran legado para la medicina. Participó en muchos programas periodísticos, fue un hombre con actitudes positivas, y para nosotros como periodista fue como un maestro en muchas áreas, era de los madrugadores y siempre nos decía cuando un titular estaba mal escrito”, recordó Colindres

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here